15 IDEAS PARA CAMBIAR EL BOWLING EN ESPAÑA

 

II) Torneos scratch

La segunda idea de nuestro particular decálogo + cinco es simple: disputar más torneos sin handicap en España. Mejor dicho: ¡disputar alguno!

El handicap es un elemento presente en diversos deportes cuyo objetivo es, o debiera ser, matizar las diferencias entre jugadores de un determinado nivel.

En lo que a eso respecta, se podrían hacer salvedades (y las haré un poco más abajo), pero creo que existe cierto consenso en que como igualador o reductor de diferencias tiene cierto sentido.

Sin embargo, el handicap se convierte en un problema cuando diversos factores se dan juntos. En España, el casi el 100% de los Open nacionales y regionales se juega con handicap. Asimismo, incluso algunas ligas territoriales y eventos internacionales se disputan con él. Y eso tiene consecuencias no deseadas.

El handicap en nuestro país es uno de los elementos que limitan el crecimiento deportivo de muchos jugadores. Al no existir competiciones por categorías u opens para categorías B o C, como sí sucede en otros países, todos los jugadores de bolos se encuadran en un mismo grupo.

Si juntas a jugadores de 220 de promedio con gente de 150, sólo el handicap, ahora mismo, consigue un número alto de participantes en los campeonatos. Sin esos 5, 10 o 36 palos por partida un buen número de los asistentes regulares a los torneos dejaría de participar.

Sí, la retirada del handicap supondría un duro golpe para el bowling si se produjese de golpe, pero es mucho peor el daño que hace temporada tras temporada al nivel medio.

Un jugador de 180 sabe perfectamente que sus posibilidades de superar en seis partidas a un jugón de 220 son muy pocas. Si no existiese el handicap, el jugador de 180 tendría tres opciones:

a) resignarse a no clasificarse casi nunca para las finales de los torneos, pero seguir participando

b) dejar de participar en las competiciones

c) tratar de mejorar

Y es precisamente el punto C el que nos interesa. El handicap actúa en la actualidad como freno clarísimo del progreso de muchos jugadores, conscientes de que una mejora en su juego vendrá acompañada de una "penalización" en forma de pérdida de palos semana tras semana. O visto de otra forma: teniendo 12 bolos por serie y pistas fáciles. ¿por qué me voy a molestar en mejorar si así no me va mal?

Aunque los sistemas de handicap se hayan mejorado (el sistema actual de la AECB, aunque complicadísimo de entender, es 100 veces mejor que lo que había antes, al calcular los promedios sólo con resultados del mismo tipo de torneos para los que vale), existen fuertes desincentivos a la búsqueda de la excelencia.

Voy a poner mi caso. Esta temporada 2009-2010, en los torneos del Circuito de la AECB he tenido entre 4 y 5 palos de handicap. No me he clasificado ni en Bilbao ni en el AMF ni en el Vaguada, si bien en estos dos últimos me he quedado muy cerca del corte.

Los datos me indican que, con mi juego actual, necesitaría entre 6 y 8 bolos para clasificarme. Si busco derribar el máximo número de palos en cada serie, incluso sabiendo que ya no son suficientes para meterme en la final, no subiré mi handicap. Pero si no peleo cada serie de cada torneo para tirar siempre el máximo posible habré fracasado como deportista.

Sin handicap, estaría obligado, sí o sí, a tirar siempre el máximo para intentar clasificarme. Se trata de un proceso lento, pero que obedece en cierto modo a las leyes biológicas. Si no te acostumbras a pelear siempre hasta el final, incluso cuando no tienes opciones matemáticas de clasificarte, ¿de verdad crees que estarás preparado para darlo todo cuando haga falta?

Mi propuesta en este artículo no es la eliminación del handicap, ni mucho menos. Pero creo que va siendo hora de jugar algunos torneos sin él. En un futuro ideal (para mí), los torneos más importantes se jugarían sin handicap siempre o casi siempre, pero éste seguiría presente en las competiciones más pequeñas, en algunas ligas o en torneos regionales, para que jugadores de distintos niveles compartiesen pistas.

Ya sea en competiciones locales, regionales o nacionales, grandes o pequeñas, creo que es necesario inculcar y recalcar la siguiente filosofía: en un deporte ganan los mejores, y éstos son los que trabajan duro para subir su nivel. Siempre.

Los torneos scratch serían sólo un paso sí, pero uno más en el buen camino.

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Ideas anteriores:

I) Ligas juveniles