15 IDEAS PARA CAMBIAR EL BOWLING EN ESPAÑA


III) Torneos por categorías y de categorías

 

El corolario inevitable al artículo anterior es este otro. Mi segunda propuesta para mejorar el bowling en España, en todas sus facetas, proponía favorecer la creación de torneos sin handicap. No eliminarlo, sino reducir el número de torneos en los que se aplica de forma paulatina.

Sin embargo, esa propuesta se quedaría coja sin esta tercera: crear y potenciar los torneos por categorías y de categorías. ¿No son lo mismo? Pues no.

Si no recuerdo mal, en España, en la actualidad, sólo el Cristo de la Paz de Alicante se juega por categorías (aunque con handicap). No existe ningún otro evento así, e incluso en él, los participantes en segunda y tercera categoría son menos de lo que podría esperarse.

¿Por qué? Seguramente porque es el único.

Un torneo por categorías es uno en el que todos los participantes juegan al mismo tiempo pero se clasifican para las finales en función de su categoría (como Alicante).

Un torneo de categorías es uno creado especificamente y sólo para una determinada categorías: por ejemplo, para jugadores de menos de 150 de promedio.

Los Rascadores siempre hemos pensado que el sistema actual es un gravísimo error. No tiene sentigo alguno que alguien pueda ir por primera vez en su vida a una bolera un lunes, comprarse unos zapatos un martes y jugar un torneo en pista con el campeón de España (o incluso de Europa) el miércoles.

No creo que haya muchos deportes individuales en los que algo así pueda ocurrir. Y ojo, porque esta crítica vale igual para eventos del Tour Europeo, donde se repite el mismo sistema.

El bowling, como cualquier otro deporte, debería estar organizado de forma lógica. En el boxeo y las artes marciales, las categorías se hacen por pesos. Las categorías de los más pequeños se establecen por por edades. Y en los bolos, tendría que ser por resultados.

Todos somos conscientes de que, ahora mismo, en un plazo corto, el proyecto no es viable. No estoy proponiendo prohibir a jugadores de menos de una determinada media participar en los campeonatos, ni tampoco éstos se podrían realizar, con el mismo formato y monto de premios actual, sólo con jugadores de "alto nivel". Hablamos de cara al futuro.

Una crítica inmediata a mi sugerencia sería: <<si los open más importantes sólo los juegan los jugadores de más media, entonces los circuitos se habrán terminado, porque no habrá participantes>>.

Mi respuesta es: sí, es verdad. Pero también es cierto justo lo contrario: el número de jugadores que disputan torneos no crece precisamente por ello. Y si ha crecido en los últimos años, pues ya no es así, lo hacía a un ritmo más bajo de lo que podría.

¿Por qué siempre que se saca un tema de este estilo, el enfoque es el que acabo de mencionar? No se trata de una crítica a los jugadores de menos nivel por participar en torneos "grandes". Yo más bien lo veo al revés: ahora mismo los jugadores de menos nivel están "obligados" a competir contra jugadores mucho mejores porque no hay otros torneos. Ellos son los perjudicados y los que se verían beneficiados con el cambio, y no al revés.

¿Por qué todos los jugadores compiten juntos? Porque los Open actuales tienen dos caras diferentes:

a) por un lado convocan a muchos participantes precisamente por el atractivo que supone que alguien, jugando desde hace poco, pueda competir contra el mejor del país. E incluso, en determinadas circunstancias, ganarle! Muchos hemos practicado otros deportes, individuales o de equipo, y sabemos que el filtro a la élite es muchísimo más alto.

La situación actuar es un vicio. ¿Quién estaría dispuesto a renunciar voluntariamente a disputar un circuito nacional del máximo nivel de un deporte? Sí, vale, aceptemos que el nivel de los bolos españoles no es el de la PBA, pero sigue siendo lo máximo que hay a nivel nacional. Una vez que te has acostumbrado a jugar muchas veces al año en distintas partes del país, o campeonatos de España, te diviertes, lo pasas bien y compites, nadie querría escuchar que le dijeran: es demasiado para ti.

Pero seguramente es así. Y el error está en un sistema que deja como primera (no diremos única) opción para jugar el participar en torneos de dinero a nivel nacional.

¿Habría otra forma? Yo creo que sí. Quizás esté equivocado, pero en el fondo es sólo una idea, y lo peor que puede pasar por exponerla es ... nada.

Mi tesis es que si hubiese torneos para categorías, tendríamos más jugadores. Muchos de nosotros conocemos gente que ha empezado a jugar hace poco. Gente novata, a la que le gusta el bowling, que se apunta a un equipo o contrata a un profesor para aprender. Gente que juega una liga por semana y a la que le apetecería competir un poco más, pero a la que pagar 75 euros por serie y tener que jugar a 195 de media para clasificarse, cuando su promedio es 135, se le antoja una barbaridad.

Si esa gente tuviese la posibilidad de competir a nivel local, regional e incluso nacional sólo contra otros de su mismo nivel, y por premios en metálico o material deportivo, probablemente se involucraía en el  juego de una manera diferente.

Cuando te acostumbras a competir es difícil dejarlo. Si te gustan los bolos y estás empezando, el poder compartir serie con Frouvelle, Melvin, Erwin o Marcial es un privilegio. Pero también una maldición, porque te saltas pasos necesarios.

 

Los pasos naturales

La progresión lógica en un deporte como los bolos debiera ser, más o menos, de esta forma:

1º Empezar a jugar

2º Aficionarse y comprarse bola y zapatos

3º Dar algunas clases

4º Apuntarse a un equipo

5º Jugar una liga (categoría C)

6º Jugar algún campeonato local para categorías C y luego B

7º Dar cursos más avanzados

8º Jugar algún campeonato regional (B/A)

9º Dar más clases y entrenar más

10º Tener buenos resultados en Ligas, competiciones locales o regionales

11º Empezar a jugar torneos nacionales

12º Seguir entrenando más duro

13º Ir clasificándose para algunas finales nacionales

14º Asistir cómo público a un torneo internacional

15º Recibir cursos o seminarios especializados, en España o fuera.

16º Competir regularmente a nivel nacional

16º Asistir a un torneo internacional para jugar

17º Aumentar la formación en material deportivo y lectura de pistas

18º Ganar eventos nacionales

19º Participar en torneos internacionales de forma regular

20º Ganar un torneo internacional

Es un proceso flexible y algunas de sus fases se pueden intercambiar e incluso saltar, pero creo que la idea general se entiende. La duración de los 20 puntos podría llevar de 5 a 15 años.

Sin embargo, la realidad ahora es, más o menos, así.

 

Los pasos reales

 

1º Empezar a jugar

2º Aficionarse

3º Dar algunas clases

4º Apuntarse a un equipo

5º Jugar una liga

6º Jugar todos los torneos nacionales que el bolsillo se pueda permitir

Y suele implicar una duración de tan solo 12 a 18 meses.

Y es un error, porque la formación (técnica, física y mental) requiere su tiempo. Yo me salté muchas de esas etapas y ahora pago las consecuencias.

En Italia, no hace tanto, y con incluso menos jugadores, se potenció mucho un sistema de categorías B Y C. La C para jugadores de (por decir) hasta 160 de promedio y la B para jugadores de 160 a 185 (por decir). De esa manera, se consigue lo siguiente:

a) Los jugadores van quemando fases de forma lógica

b) Las primeras competiciones son contra jugadores de nivel similar, lo que quita presión y no marca negativamente a los que empiezan, abrumados por la diferencia de nivel con los mejores del país. Si llevas jugando seis meses y ves que todos los que tiran bolos giran la bola, querrás aprender corriendo a girarla, aunque sea más importante trabajar el andar o el remate, por ejemplo. Y aprendes a hacerla girar, pero mal.

c) Las categorías incentivan claramente la mejoría. Si para jugar los torneos B y luego los A tengo que subir forzosamente mi promedio, la única forma posible de hacerlo será mejorando. No hay atajos. O tienes más de esa media y no participas en ciertos campeonatos.

d) De esa forma, los jugadores podrían destinar su dinero a formación y no a torneos demasido caros para el retorno que, siendo realistas, pueden obtener. Ahora, un jugador (o una familia de ellos), con un presupuesto limitado para algo tan caro como los bolos normalmente no dedica una cantidad alta a formación, pero sí a material y, sobre todo, torneos (inscripción, viajes, hoteles, comidas).

e) Si te has acotumbrado a jugar de 6 a 10 torneos nacionales al año, es muy díficil renunciar a ellos, a las ganas de pelear por una Gala, Master o Ránking nacional y destinar ese dinero o tiempo a mejorar. Pero si la única forma de que los juegues (quizás no la única, vale) es haber mejorado, el proceso sigue su curso natural.

Probablemente, asimilar esto no sea fácil. Quizás todos los que ya jugamos de forma regular los torneos nacionales no podamos o queramos cambiar nada, pero... ¿qué pasa con todos los que están por venir?

Si no creamos torneos para categorías B Y C para la gente que no ha empezado todavía, nuestro crecimiento siempre será residual. Hacen falta torneos más pequeños, torneos más baratos, torneos regionales que incluso se solapen con los nacionales.

¿Por qué creemos que hay que jugarlo todo? Hay competiciones que pueden solaparse en los calendarios y que no pasaría nada. De hecho, ahora, en los pasos previos a la integración AECB-FEB hay dos calendarios en los que las fechas coinciden, y muchos no podemos jugarlo todo. Y no pasa nada.

Debemos aceptar que no es ni normal ni bueno que jugadores que empiezan o que tienen un nivel bajo juguen los mismos torneos que los mejores del país o del continente, que gente que lleva 20 años peleando.

Es duro, porque nos conocemos todos, porque somos pocos y porque nos gustan los mismo torneos. Es duro porque estamos mal acostumbrados. Y es duro porque, ahora, no hay otra posibilidad

Pero no es bueno para este deporte ni para sus participantes. Y por eso debe cambiar.

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Ideas anteriores:

I) Ligas juveniles

II) Torneos scratch