15 IDEAS PARA CAMBIAR EL BOWLING EN ESPAÑA



IX) Formación de jugadores: talleres y seminarios

 

Para poder mejorar, crecer como deportista, un jugador de bolos necesita acumular constantemente conocimientos.

En el bowling, como en el golf, llega un momento en el que el juego físico deja de ser el factor predominante, cediendo el puesto a factores mentales y a los conocimientos sobre pistas, transiciones, bolas y ajustes.

Pongamos un ejemplo.

Tenemos al jugador A, que, técnicamente, es un 90% sobre 100.

Luego tenemos al jugador B, que técnicamente es un 35%.

Por muchos conocimientos que tenga sobre bolas, aceites o nutrición, o aunque sea un portento físico, el jugador B no ganará al A en nueve de cada diez ocasiones.

Sin embargo, si introducimos a un jugador C, con técnica del 80%, o incluso a un D, con técnica del 70%, pero con amplios conocimientos del juego, éstos tendrán una probabilidad muy grande de ser mejores jugadores en conjunto que nuestro crack técnico.

En general, el jugador de bolos se hace, más que nace. Pero para hacerse necesita trabajo. Mucho. Desafortunadamente, lo habitual es concentrar el 100% de nuestros esfuerzos en entrenar el juego físico, y normalmente sin un orden ni un programa estructurado, para ir aprendiendo de forma suelta, caótica, el resto de cosas

Nuestra propuesta en esta sexta entregar para resolver esa situación es incrementar la formación de los jugadores a través de talleres, seminarios o clinics.

Los campos del saber en el bowling son múltiples:

a) Máquinas de aceitar (cada modelo y marca es un mundo)

b) Patrones de aceite (no es lo mismo)

c) Bolas de bolos (cada marca es un mundo)

d) Alteración de la superficie de las bolas

e) Técnica de juego (podríamos abrir 50 categorías de ésta, sin exagerar)

f) Juego Mental

g) Estado físico

h) Nutrición

i) Preparación de una temporada

j) Bowling nacional

k) Bowling internacional

l) Reglamento

M) Instituciones del bowling

N) Historia del bowling

O) Preparación para un torneo (logística, deportiva, física. No todo el mundo nace con 20 años de experiencia).

P) Gestión de un viaje (preparación, necesidades, trucos).

Q) La construcción de un buen arsenal. Curso personalizado, no genérico

R) Accesorios en el bowling: desde muñequeras a zapatos intercambiables pasando por skin patch, switch grips o guantes

S) Inicio al bowling. Primer día en la bolera. ¿Qué necesito para jugar?

T) Entrenamientos: cómo enfocarlos, qué practicar, en qué orden, ejercicios, trucos

 

Esta lista no es ni mucho menos definitiva ni exhaustiva, la acabo de redactar sin pensar mucho. Pero, de todos y cada una de los apartados, sale un taller necesario.

Cambio de mentalidad

Evidentemente, hablar de seminarios no es ninguna novedad. Incluso en España los tenemos de vez en cuando. Lo más “frecuente” es que se organicen cursillos técnicos cuando una marca trae a especialistas en sus bolas o máquinas o a un jugador de la PBA.

Pero las posibilidades son muchas. Lo que en este artículo, pero en general siempre en el blog, tratamos de hacer comprender, es que no tiene mucho sentido gastarse miles y miles de euros cada temporada en viajes, hoteles, inscripciones, bolas o zapatos pero no querer invertir (que no gastar) una parte mucho más pequeña en formación.

Está claro que entrenar puede ser más divertido que estar en un aula 4 horas escuchando una charla o tomando apuntes. Pero ese rato te puedo ahorrar, en el corto y medio plazo, muchísimo dinero y esfuerzos.

El jugador español es muy reacio a la formación, incluso si ésta se le ofrece de forma gratuita o casi. Y tenemos que cambiar esa actitud, tenemos que entender que la formación es necesaria, es útil y que tiene un coste. En tiempo y en dinero.

Para los que viven lejos de las ciudades que concentran la mayoría de los eventos deportivos, el desplazamiento para un torneo puede suponer entre 200 y 400 euros por persona. Por la mitad o la cuarta parte de eso pueden tener a un instructor un fin de semana en su ciudad.

¿No es cuestión de plantearse si una vez al año no merece la pena?


Muchas opciones


Afortunadamente, cada vez hay más opciones para el tipo de seminarios de los que hablo:

a) los puede organizar la AECB, la FEB o cualquiera de sus territoriales o delegaciones

b) los puede organizar una bolera

c) los puede organizar un pro shop

d) los puede organizar un particular

 

Lo importante es mirar con cierta perspectiva antes de descartar la idea. ¿Os parece ridículo un curso de iniciación al bowling? Imaginad que una bolera, un pro shop o un organismo lo oferta, de forma continuada a los nuevos jugadores.

Pongamos un cartel en la bolera que diga: Curso de iniciación al bowling: charla de dos horas, explicación, dos partidas y zapatos por 20 euros, por decir. Si miramos desde el punto de vista del jugador formado, es un curso sin sentido. Claro.

Pero si miramos desde el de un padre o una madre con hijos a los que les divierte, o el de unos amigos que han ido 4 veces a jugar a los bolos y se han divertido, no lo es tanto.

Y lo mismo pasa con todos los puntos enumerados anteriormente. Llevar 20 años jugando a los bolos no es garantía de saber nada o casi nada de ninguno de ellos. ¿Suena absurdo un curso para confeccionar un buen "arsenal"? Con toda sinceridad, me parece mucho peor pagar cientos de euros, una y otra vez, por bolas que no se ajustan a nuestras necesidades.

¿Te parece cómico un seminario para organizar un viaje de bolos al extranjero? ¿Sabes lo que cobran las compañías aéreas por cada kilo de exceso de equipaje? Si lo sabes o te ha tocado pagarlo alguna vez, seguro que ya te no ríes.

Durante nuestra vida, vamos a clases de inglés, de baile, de judo, de fútbol, de pintura, de piano, de alemán, de yoga, de pilates, de spinning etc, y no nos sorprende pagar por ello.

¿No tiene también sentido ir a seminarios del deporte que practicamos al máximo nivel, o del que aspiramos a hacerlo? De un deporte al que le dedicamos miles de horas y euros cada temporada.

Cursos de 1, 2 o 10 horas, actualizaciones. Talleres que actualicen nuestros conocimientos desfasados, que acaben con mitos extendidos, que resuelvan pequeñas dudas.

Diez horas no son suficientes para convertirte en un entrenador, pero sí para saber que necesitas uno.

Cuatro horas no dan ni para empezar a entender la dinámica de una bola. Pero si dan para comprender que la bola tiene muchas particularidades y que es necesario conocerlas para crecer como jugadores.

Dos horas no son nada para hablar de bowling internacional, pero sí para despertar una curiosidad para toda la vida.

Una hora no basta para aprender a jugar al bowling, pero sí para no querer dejar de hacerlo nunca.