15 IDEAS PARA CAMBIAR EL BOWLING EN ESPAÑA



VI) Jueces y árbitros

 

Los deportes necesitan jueces. Creo que existe un consenso muy amplio respecto a esta idea. Los partidos de fútbol, baloncesto o rugby los tienen. Pero también el golf, el ciclismo o el tiro con arco.

¿Son necesarios en el bowling? Sí, sin duda.

¿Existen en la actualidad en España? No, ni uno solo.

¿Es lo mismo un juez que un anotador? Para nada.

Por desgracia, los aspectos normativos son uno de los más olvidados en el bowling español. Los responsables federativos, de la asociación, las entidades territoriales y los organizadores de torneos no piensan igual que nosotros. Consideran que poner a alguien a apuntar el resultado de las partidas o avisar, generalmente con retraso, a un mecánico es hacer de jueces.

Un juez es una persona formada, titulada, con amplios conocimientos sobre normativa y antecedentes, con criterio y -y esto es fundamental- margen de maniobra.

Un juez, como un árbitro, debe tener la capacidad, si es necesario, de tomar medidas expeditivas, como la de expulsar a un jugador de una serie o una competición.

Teniendo en cuenta que los equipos informáticos actuales ya guardan las partidas de los jugadores, ¿de verdad alguien cree que la función principal de un juez debe ser anotar resultados? Algo que, además, puedes hacer los jugadores, como sucede en algunos torneo nórdicos.

Un juez debe estar para pronunciarse en situaciones confusas o polémica. Si un bolo cae o no a tiempo, qué hacer si un jugador se equivoca de pistas, quién debe tirar primero en un cierre de partida, qué pasa si alguien se cae dentro de la pista, en qué momento un tiro es falta o qué hacer si alguien se pone a pulir o lijar una bola entre frames, partidas o series.

No hablamos de situaciones hipotéticas, sino de casos que se dan en todos los torneos. En la última jornada de Liga Nacional, en dos ciudades diferentes hubo consultas, dudas o polémicas por el reglamento. Por situaciones tan frecuentes como la de hacer un lanzamiento sin estar en pie todos los bolos.

¿Había jueces? No, y por ello nadie pudo tomar la decisión (adecuada).

Es sorprendente, especialmente en el seno de la FEB, que tiene un estamento de Jueces y Árbitros, pero que no hace nada para que en el bowling existan.

Para que el bowling sea un deporte necesita jueces. La Feb debería, de forma inmediata, cambiar su forma de proceder. La mitad de sus eventos no tienen el Delegado Federativo correspondiente y los anotadores son amigos o familiares de los responsables, que, sin saber nada de nada de bowling, se ganan unos euros apuntando resultados.

Y lo mismo la AECB, que debería tener sus propios jueces formados. Yo he sido árbitro de deportes como fútbol, baloncesto o balonmano. Incluso de natación, para lo que tuve que hacer un curso teórico y pasar un examen.

Como yo, había mucha otra gente que lo hacía para sacarse un dinero los fines de semana. No eran expertos, pero para eso había responsables de más graduación. Eso sí, la normativa nos la léimos de pe a pa, y eso en eventos de competiciones infantiles. Para eventos de mayor nivel y campeonatos nacionales el plantel arbitral era de primer nivel.

Solución

Para cambiar la situación actual, s ólo es necesario que los entes responsables organicen seminarios de formación de jueces. Que alguien que domine completamente las reglas y su interpretación sea nombrado responsable y los imparta, que unos cuantos interesados paguen por asistir y diplomarse (un precio asumible, no hablo de 500 euros, sino más bien de 100, por ejemplo) y que ellos, y sólo ellos, estén facultados para ser jueces en todas las competiciones. Cobrando, por su puesto.

Una competición del máximo nivel se merece jueces del máximo nivel. O al menos jueces, para empezar.

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Ideas anteriores:

I) Ligas juveniles

II) Torneos scratch

III) Torneos de y por categorías

IV) Patrones difíciles

V) Eficaciencia, eficiencia, predictibilidad