15 IDEAS PARA CAMBIAR EL BOWLING EN ESPAÑA



XV) Un centro de alto rendimiento

 

A la hora de escribir este último artículo me han asaltado algunas dudas. Bueno, en realidad sólo una importante.

Como advertí en el post de presentación de estas 15 ideas para cambiar el bowling en España, éstas serían "en general sencillas, para lavar la cara del bowling español. La mayoría de ellas no tendrían un coste económico, o no muy elevado. La última sí, enorme".

Hoy hemos llegado a la última, la más compleja, cara e inaccesible. En cualquiera de las dos facetas que he barajado. Os presento las dos opciones, explico mis dudas y por qué me he decantado por una y no por otra. Y, con algo de suerte, nos dais vuestra opinión.

 

a) La creación de un centro de alto rendimiento para el bowling

b) La construcción de una bolera "federativa" (en el sentido de para federados o asociados. No tomo partido por estamentos, pero creo que, dentro de su enorme dificultad, la forma más plausible de que esto se llevase a la práctica es con financiación público).

¿Qué diferencias hay entre las dos?

Un centro de alto rendimiento sería algo parecido a las instalaciones de Kegel, el nuevo centro del USBC o el de la escuela de Piritta Kantola en Finlandia. Lugares no muy grandes, con 4 u 8 pistas, sistema de C.A.T.S integrado, pro shop, aulas, etc.

No una gran bolera, sino un centro pequeño para el entrenamiento de jugadores de bowling a tiempo completo. Disponible para jugadores de alto nivel, claro, pero también abierto a más jugadores. Eso sí, sólo para entrenar.

Una bolera "federativa" sería el caso del National Bowling Stadium o de Tali, en Helsinki. Boleras grandes que, si bien pueden estar abiertas al público en determinadas circunstancias para financiarse, estén destinadas sobre todo a la competición y la práctica de los jugadores. O cerradas del todo, como en Aalborg.

¿Ambas os parecen sueños imposibles? ¿Utopías absurdas? ¿Ideas totalmente alejadas de la realidad y del pragmatismo de las catorce anteriores? Es posible, incluso en probable, pero...

El principal requisito para pensar en un centro de estas características es disponer de un emplazamiento. Al hablar de boleras, en España pensamos inmediatamente en centros comerciales. Es cierto que hay muchas boleras de las habituales en las competiciones que no están en centros de ocio (Pedralbes, Cosmic, Samil, Santa Cristina, por decir algunas), pero la tendencia actual es a que estén en esos lugares.

Algo que, por cierto, en otros países, y sobre todo en EEUU, no es lo normal.

Si sacamos la bolera de un centro comercial y lo llevamos a las afueras o a un polígono el coste todavía sería muy alto. Pero ... ¿y si no hubiese que pagar por el terreno?

Seamos realistas, la principal, y puede que única, forma de que algo así se materialice es que un ayuntamiento o una comunidad autónoma cedan un terreno. O, por ejemplo, que si Madrid sigue en su empeño por organizar unas olimpiadas, un centro de esas características se adhiera al proyecto olímpico.


Difícil, pero no imposible

¿Os suena muy raro? Puede que parezca extraño, pero creedme si os digo que no es una hipótesis impensable. En el pasado se abrió una puerta en Madrid y ahora no están cerradas en otras ciudades.

Con un terreno en un centro deportivo, o con instalaciones públicas en los aledaños, el primer gran hándicap desaparecería. Montar después las pistas, vestuarios, taquilas,el C.A.T.S, etc es muy díficil, pero no imposible.

Puede surgir de la iniciativa privada de alguien con dinero o con espíritu empresarial. Puede salir de un ayuntamiento semidesconocido que quiera hacerse un nombre (por decir algo exagerado: como Ciudad Real o Cangas del Morrazo con el balonmano). Puede salir del CSD. O puede tocarle a alguien la lotería.

A mí me parece más realista un centro más pequeño, en un local cedido por una corporación, que una bolera grande autogestionada y financiada con la participación del público.

¿A vosotros qué os parece? ¿Qué os gustaría más?

Un centro de alto rendimiento, completamente dedicado al bowling, multiplicaría exponencialmente las posibilidades de entrenar en diferentes patrones, en todas las condiciones, a todas las horas, sin molestias de público.

Permitiría realizar clinics con todas las garantías. Potenciaría el uso de herramientas de trabajo como el BowlersMap, el C.A.T.S, DigiTrax o simples cámaras de video.

E incluso, integrado en las instalaciones de un centro más amplio, podría facilitar residencias o el acceso a gimnasios y otras instalaciones deportivas a los jugadores.

Coincidiremos en que un proyecto de esta envergadura es al tiempo excitande y difícil de imaginar. Pero supongo que también estaremos de acuerdo en que un centro de alto rendimiento supondría un avance gigantesco para el bowling español.

Es difícil de creer, pero si no nos lo creemos nosotros, ¿quién lo hará? Si no luchamos nosotros por ello, ¿quién lo hará? Si no trabajamos nosotros para que ésto sea realidad algún día, ¿quién lo hará?

Como decían los manifestantes de Mayo del 68: seamos realistas, pidamos lo imposible.