¿CON QUÉ BOLA EMPIEZO A JUGAR?


 

Una de las preguntas mas frecuentes que se suelen hacer los jugadores/as, en especial cuando empiezan a practicar el bowling, es "¿Con qué peso debo jugar?”

Normalmente, y en un principio, casi todo los jugadores tienden a comprar una bola del mismo peso que la que usan cuando han dado sus primeros pasos en las boleras, pero hay que tener en cuenta varias consideraciones.

Una bola de bolera, o bola house, es una bola estándar, es decir, está perforada de manera que pueda servir a la mayor cantidad de publico posible. Como consecuencia, los agujeros de estas bolas suelen ser demasiado grandes, por lo que los jugadores, buscando la comodidad, suelen elegir bolas de menor peso del adecuado, que son las que tienen los agujeros más pequeños y que se ajustan mejor a sus manos.

Esto provoca, por ejemplo, que muchos jugadores de gran tamaño (pongamos por caso un chico de 1.80 y 80 kilos), pidan en los pro shops, cuando van a perforar su primera bola, bolas de 13 e incluso de 12 libras. Éstos, acostumbrados a lo que usan en las boleras, piensan que no van a poder con más peso, porque “es que las de la bolera ya me pesan mucho”.

Respecto del peso de las bolas hay que tener en cuenta unos pocos factores. El primero de ellos es aclarar que una bola perforada a la medida, con sus ángulos y ajustes correctos, se maneja muchísimo mejor, y con mucho menos esfuerzo físico, lo cual nos trasmite la sensación de que la bola “no pesa” tanto.

Segundo, y como algo muy muy general, se suele decir que un adulto varón, de constitución normal, y sin lesiones o problemas físicos, debe jugar con 15lbs, y que una mujer en las mismas condiciones debería de jugar con 14lbs.

Tercero, evidentemente a mayor peso, mayor capacidad de impacto. Un buen tiro realizado con una bola de 15 libras tendrá un resultado mucho mejor que una de 13 libras, aunque en esto como en todo, la técnica actual nos permite gran capacidad de impacto con un menor peso. Una bola de 15 tiene prácticamente la misma pegada que una de 16, y así sucesivamente.

Lo primero que hay que determinar es con qué peso, objetivamente hablando, se puede jugar sin problemas.

La forma mas habitual que se usa en los pro shops, es la de hacer que el jugador/a coja la bola con las dos manos por la parte lateral de la bola ( es decir sin “acunarla” con las manos debajo), poner los brazos en ángulo de 90º (más o menos) y en esta posición,  separar los brazos del cuerpo, aproximadamente hasta que los codos queden por delante del abdomen ( siempre que este no sea en exceso voluminoso, en cuyo caso se toma una referencia aproximada).

En esta posición el jugador/a, debe de poder sostener el peso sin que los brazos den muestras de flaquear inmediatamente; si se nota un balanceo inmediato, habría que ir bajando de peso, hasta determinar el adecuado.

Los factores que suponen tener que usar una bola menos pesada son varios, pero el más común es el de las lesiones. Las que más afectan a la hora de poder jugar con más peso, son las lesiones de espalda, las de hombro, y las temidas tendinitis.

La edad también es un factor importante. En niños, y hasta que no se llega a los 13-14 años, no se recomienda pasar nunca de 10 lbs, y en niñas 8-9 lbs, pues con esa edad los niños están en pleno desarrollo y un exceso de peso en la bola les podría acarrear problemas mas graves en el futuro.

En el polo opuesto están los jugadores/as mayores, de más de 55 años, para los que la teoría recomienda que a partir de esa edad, se baje una libra de peso cada 2-3 años , por supuesto esto también está sujeto al tono físico y muscular general en el que se encuentren estos jugadores/as.

Como hemos dicho antes en referencia al impacto de las bolas, a mayor peso, mayor pegada. Pero desde el progreso de los nuevos materiales (resinas reactivas, partículas de todo tipo etc.) y los nuevos núcleos diseñados por ordenador, hoy en día disponemos de una gama de bolas con  una mayor capacidad de fricción sobre la pista.

Si sabemos elegir y combinar todos estos parámetros en función de nuestro tipo de tiro, podemos asegurar que, hoy por hoy, la pegada de una bola de 16lbs no se diferencia en casi nada a la pegada de una de 14lbs. Esto puede parecer algo ilógico o difícilmente comprobable, pero podemos asegurar que está basado en estudios muy técnicos y muy bien estructurados, y que en próximos artículos desarrollaremos, ya que este escrito pretende ser sólo un primer acercamiento al tema.

En definitiva, nuestro consejo para los jugadores que empiezan en los bolos, es que se asesoren bien, buscando un buen pro shop con empleados con los conocimientos más actuales, y que elijan la bola más adecuada para cada tiro, tanto en peso como en sus características, para que puedan disfrutar jugando al bowling.

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