CÓMO COMPRAR UNA BOLA (ii)

 

Teniendo en cuenta el artículo anterior, demos por supuesto que hemos tomado una decisión y nos hemos decantado por un modelo específico de bola. Haremos una inversión y obviamente lo que deseamos es que ésta sea rentable y funcione, ayudándonos a conseguir mejores puntuaciones.

Pero de nada vale estudiar bien la compra, aprender teoría del material y dejarse aconsejar si luego las medidas no están bien tomadas, nos hacen daño o no son eacordes a lo que necesitamos. Es importante por parte del perforador, tener en cuenta la forma en que el jugador lanza la bola ( tipo de release ), las partidas que juega a la semana o su nivel de juego.

 

El factor de las partidas a la semana ahora es más importante que nunca, porque con las promociones que hay actualmente en las boleras hay jugadores que se juegan 12 o 15 partidas diarias, lo que obviamente repercute directamente en la mano, especialmente el dedo pulgar, que a la larga es el más problemático de los tres.

 

Ocurre mucho entre los chavales jovenes, en especial los que llevan poco jugando, quienes con el "mono" de estrenar la bola, sin tener los conocimientos apropiados, se juegan un montón de partidas, lesionándose inmediatamente.

 

Por desgracia, eso puede generar que le cojan miedo al juego, creyendo que se van a hacer daño siempre. No es raro encontrarse jugadores en las competiciones que sienten dolor en cada tiro o que no pueden jugar muchas partidas sin pasarlo mal.

 

Los productos accesorios como el Skin Patch (segunda piel), sólo deberían ser utilizados cuando por una sobrecarga de partidas el dedo o alguna zona de la mano se resienta. Es decir,d e forma excepcional por una herida o, si se tiene un juego muy agresivo o se espera mucha carga de partidas, como prevención.

 

Si ese no es el caso, sería mejor averiguar la causa del problema, pues el skin patch es, literalmente, un parche, no una solución.

 

La mano de cada jugador es única, nuestras huellas dactilares así lo reflejan. Cada uno tiene distintas inclinaciones de dedos, distancia y tamaño distintos. Aunque la bola de tu compañero te "vaya bien", probablemente algo no sea igual a lo que tu mano requiere, y puede provocarte lesiones.

 

Las lesiones de los bolos son variadas. Algunas se deben a gestos técnicos errados, otras por un exceso de presión, habitualmente producidas por “apretar” la bola demasiado, y otras se producen por errores en el perforado.

 

Un ángulo erróneo puede generar muchos problemas: dolores, lesiones articulares, heridas. Alrededor del mundo, hay muchas personas lesionadas por hacerse las bolas por personas sin la formación adecuada, el material apropiado y las condiciones idóneas. De ahí vienen expresiones como “tengo que hacerme a la bola” o “esta no me sale igual que la otra”.

 

Lo importante es que, en todas, el pulgar salga bien y lo más parecido posible. Es muy difícil hacer dos bolas iguales, pero es bastante posible hacerlas muy parecidas para que el jugador tenga sensaciones iguales en su material. Además, ahora hay avances como el “switch Grip” que permite tener el mismo taco en todas las bolas.

 

Algunos consejos para mantener bien la bola, en cuanto a su comodidad, pueden ser los siguientes:

  1. Tener siempre los chupones en buen estado. Los chupones tienen una vida útil que depende del uso que se le de a la bola y del deterioro de los mismos. El material del que están hechos es flexible y suave para ser más cómodo y generar “palanca” en el momento del lanzamiento. El uso y el pegamento (éste cristaliza al chupón, porque reseca la zona de contacto de la bola con el mismo) hacen que se vuelvan incómodos, llegando inclusive a ponerse afilados en el borde. Cámbialos cuando notes el deterioro, que es evidente a la vista.
  2. Usar grips (tape) sin ningún tipo de remordimiento o miedo. Los dedos cambian y su tamaño también. Esto puede pasar por varias cosas: edad, enfermedades, estaciones, temperatura, humedad, etc. Si te hiciste la bola en verano, aunque el pulgar quedase bastante cómodopuede que en enero notes que se te cae. Lo más probable es que se deba a un cambio en el tamaño del dedo por la temperatura ambiente. Todas estas variables provocan muchas veces lanzamientos malos que al final perjudican el rendimiento del jugador.
  3. Siempre es bueno revisar las medidas regularmente, como una vez al año. Con los años y el uso continuo de articulaciones y músculos, la mano ve alterado su tamaño y longitud. La flexibilidad también sufre cambios que al final provocan que la medida que hace un tiempo era cómoda deje ahora de serlo. Es un procedimiento sin ningún costo en la mayoría de tiendas.
  4. Por tu bien, a la hora de taladrar una bola intenta lanzarla sin que el dedo pulgar quede demasiado grande. Ten en cuenta las recomendaciones del perforador, que intentará convencerte de los beneficios de llevar el pulgar a tu medida.  Grande y suelto no significa bueno. El dedo debe salir con comodidad, pero si está muy grande te forzará a estrujar más la bola, haciendo que la salida del mismo sea más tardía, lo que produce una reacción pobre de la bola. Si el dedo está justo y con las inclinaciones adecuadas, saldrá más rápido y limpio, generando una reacción más potente y predecible de la bola.

 

Esperamos que esta información sirva de ayuda a personas que se piensan iniciar en este deporte y a aquellas que, aunque lleven muchos años jugando, no conocen aún este tipo de aspectos que pueden ayudar a mejorar su juego.

 

Recuerda: en los bolos no hay truco, sólo conocimiento y esfuerzo.

 

Juan Pablo Alonso Perla

 

Ver también: Cómo comprar una bola I