LA TRANSICIÓN: CÓMO SE LEEN LAS PISTAS


Para los jugadores de un nivel medio-alto la pregunta del millón antes de empezar un torneo siempre es ¿por dónde voy a jugar? ¿Qué bola usaré?, ¿con qué tipo de giro de muñeca tiraré y hasta dónde abriré?

En el bowling actual, los nuevos modelos de bolas han hecho que la precisión sea menos importante que la correcta elección del material y de la zona de juego, así como de la capacidad de ajustarse según las condiciones de la pista cambian. Por ello, ser capaces de leer la pista rápidamente es lo que distingue a los jugadores de élite del resto. Perder una, dos, tres o más tiradas buscando el sitio puede implicar perder un torneo respecto a alguien más veloz, especialmente en finales en las que se cambie de pista después de cada partida.

Sin embargo, no es nada sencillo responder a una pregunta referente a las pistas. ¿Por qué? Porque el número de variables que entran en liza es grande. De hecho es tan grande que muchas veces se vuelve incontrolable. Jugar a los bolos en patrones difíciles no es llegar a la bolera y ponerse a tirar bolas rezando para que haya suerte. La cantidad de cosas que afectan a un patrón de aceite es realmente asombrosa. Para empezar, nosotros no podemos técnicamente "leer" las pistas, sino que lo que podemos es ver y entender nuestra reacción de bola sobre ella y en función de lo aprendido cambiarla o ajustarla. Nuestra bola, y en cierto modo la de nuestros compañeros y/o rivales, es la única referencia real que tenemos, por encima de medidores y análisis topográficos.

Sería estupendo poder responder a la pregunta de ¿cómo puedo leer la pista en 3 minutos? dando una receta mágica, pero la comprensión de las pistas, los patrones de aceite y el comportamiento de las bolas en los mismos es un proceso interminable, que dura toda una vida y no basta. Leer las pistas requiere conocimiento, atención y presdisposición. En este artículo daremos pistas y consejos, pero sobre todo información. Para muchos jugadores puede ser peor el remedio que la solución, pues entender las pistas es meterse en un mundo complejo de nuevos términos y muchas ideas, y entenderlo a medias puede ser casi peor, llevando a confusión. Algunos quizás prefieran renunciar y seguir tirando como hasta ahora, de forma más libre, más anárquica, pero más inconsciente.

A los que se atrevan a seguir leyendo sólo queda darles la bienvenida, pero como decía el cartel a la entrada del Infierno de Dante: "Perded toda esperanza los que entrais".

Cualquiera que haya asistido a un torneo del circuito europeo, de la PBA o a un campeonato de Europa o del Mundo y prestado atención, habrá podido comprobar que los ganadores de medallas, salvo contadísimas excepciones -dejando de lado a los que juegan helicóptero-, no lo son por casualidad.

En el bowling moderno, a diferencia del de hace 20, 30 ó 40 años, en la práctica importa más la elección de bolas y por dónde tirar que una precisión absoluta a la hora de pasar la bola siempre por la misma marca. Los patrones de aceite son un mundo propio, diferente, muchas veces incomprensible, pero tienen una cierta lógica que es necesario entender.

La primer regla, lo básico que todo jugador debe entender, es que un patrón de aceite, por sí solo, no significa absolutamente nada. El tipo de aceite que nos encontramos en un torneo tiene tantísimas variables que, a veces, es imposible asimilarlas. Es casi una certeza que no es posible encontrar dos pistas que estén exactamente igual. Muy parecidas sí, pero iguales no. Aunque usásemos la misma máquina para hacer las pistas en dos boleras diferentes con intervalos de tiempo diferentes, el patrón resultante no sería el mismo.

Por mucho que la instalación facilite el trabajo, por mucho que el que haga las pistas se deje la piel, cuide hasta el más mínimo detalle y se anticipe a todas las posibles sorpresas, repetir el patrón es casi imposible, pues se lucha contra diferencias estructurales, no coyunturales. No creo que digamos nada nuevo, es probable que muchos de vosotros ya lo hayais notado en vuestra bolera favorita, en la que hay alguna pista maldita y otra mágica, donde los promedios sean especialmente altos o inisualmente bajos. Quizás hay pistas que sistemáticamente suben más (es decir, que en ellas las bolas cogen más efecto) o menos (lo opuesto).

Las razones para ese tipo de comportamientos puede ser varias, pero la más probable es la topografía de la pista. Cuando decimos la topografía nos referimos a lo que establece la segunda acepción del término en el Dicionario de la RAE: "Conjunto de particularidades que presenta un terreno en su configuración superficial".

Por imperceptible que parezca a simple vista, las pistas no son todas iguales. De hecho, lo raro es encontrar pistas que lo sean. Tienen diferencias estructurales, baches, quizás mínimas inclinaciones de origen, crestas, desviaciones, abrasiones que el ojo humano no detecta, pero que la bola, a su paso sí.

A continuación, enumeramos algunos de los factores que pueden influir en el aceitado de las pistas y la reacción de la bola:

- El material de construcción de las pistas (madera, sintéticas, tipo de plásticos, marca de la construcción, tipos de barnices usados etc)

- Que los bloques que conforman las pistas no estén debidamente alineados

- Que la madera esté desgastada

- El acabado de la superficie de la pista

- Que haya tablones a distinta altura (más altos o bajos)

- La antiguedad de las pistas y de la bolera

- El mantenimiento diario (o no) de las pistas

- El tiempo transcurrido desde el último barnizado y el tipo de materiales utilizados

- La ciudad en la que esté la bolera

- La altura respecto al mar de la bolera

- Si la bolera está en un edificio propio, en un centro comercial, en un sótano o un último piso

- La altura del pin deck y de los carriles

- La situación de las pistas respecto a la/s entrada/s y salida/s de la bolera

- Los nudos de la madera

- La existencia o no de salidad de aire acondicionado y calefacción y su localización respecto a las pistas

- La humedad del local

- Dónde está el bar respecto a las pistas

- Si hay columnas o no

- Cuantas partidas se juegan al día en cada pista

- Qué tipo de jugadores juegan en ellas ( el desgaste tanto de pista como de approach no es el mismo si juegan 10 niños de un cumpleaños o si lo haen 4 jugadores entrenando cada día)

- La temperatura

- Cuantas personas hay en la bolera

- La hora del día

- El tipo de máquina con el que se aceite

- El tipo de aceite que se usa

- El tipo de cleaner que se usa

- Cuantas veces por semana y con qué patrones se hacen las pistas

- Si la máquina al entrar o salir de las pistas pasa por encima de alguna pista


Por citar sólo algunos de los más importante. Pero digamos que eres un jugador experto, que has hecho tus deberes, conoces estos factores y tienes identificadas las pistas "buenas" y las "malas". ¿Ahora qué puedes hacer? No puedes lamentarte por lo difícl y aleatorio que es, debes tratar de sacar provecho de la información y de cómo todo esto afecta a la reacción de tus bolas de partida en partida.

Lo más importante que un jugador puede hacer es, simplemente, prestar atención. La bola, por una razón u otra, finalmente te dará un mensaje claro. O mejor dicho, muchos mensajes claros: "Si me coloco aquí, tiro con esta bola a esta velocidad y con este giro de muñeca pasará esto. El que seas capaz de entender el mensaje depende de si tu cerebro está en la misma frecuencia o no.

Muchas veces la pista no te "dirá": si tiras por aquí será pleno. Pero lo que si te dice la mayoría de las veces es "como se te ocurra tirar por aquí no harás pleno jamás". Hazle caso, no suele mentir.

Pongamos por caso que has calentado bien y que estás todavía en las bolas de prueba o en los primeros tiros del torneo. Es decir, que tu juego es ahora como debe ser y no está mermado por estar frío o porque no tengas las bolas bien ajustadas etc. Eres tu mismo tirando y aunque pensabas que tenías el sitio tiras una bola corta y dejas el bolo 2 (el 3 para los zurdos). Reflexionas y llegas a la conclusión de que no es cosa de la pista sino de que has tirado mal, por lo que vuelves a buscar la misma referencia y ... zás, el wash out (1-2-4-10 para diestros o 1-3-6-7 para zurdos).

Bienvenido al mundo del aceite: no es cosa tuya, o al menos no sólo, es simplemente que o no es la zona buena de juego o que el aceite se ha movido. Si es esto lo que ha pasado tiene un nombre propio: la transición.

Cuándo y cómo empieza la transición en un patrón de aceite depende igualmente de muchísimos factores. Algunos nuevos incluso respeto a la lista anterior: el tipo de patrón, de corona, cuantos jugadores haya por pista, por dónde estén tirando los demás, el calor, la humedad, si hay aire acondicionado sobre las pistas, la humedad, el tipo de aceite, de cleaner etc. Y todo eso son factores que, para más inri, tú no puedes controlar. Lo único que puedes hacer cuando la transición llegue es estar preparado para ajustarse. De hecho, lo primero que debes hacer es estar preparado para saber que la transición va a llegar y que no te coja por sorpresa, pues ajustarse tarde puede suponer hacer un 150 y quedar eliminado sin remedio del torneo.

La transición

Para entender el patrón, la reacción y la transición lo mejor que puedes hacer es abrir bien los ojos para estudiar, tanto la reacción de la bola del resto de competidores de tu pista y las cercanas como para asegurar de cuantos jugadores hay en la siguiente pista a la que tendrás que moverte y por dónde y con qué bolas juegan.

Si ves que en tu pista hay 3 personas jugando a promedios muy altos con bolas mate por la parte derecha de la pista no parece absurdo imitarles, pero sí seguir tirando por la flecha 4 si estamos tirando pocos bolos.

Pero si la mayoría de los jugadores de tu pista están tirando, por ejemplo, entre la flecha 2 y la flecha 3, lo que ocurrirá es que, en esa zona, el aceite cambiará muy rápidamente de forma, desaparecerá o se desplazará hacia atrás o a los lados, dependiendo del tipo de patrón, con que o bien se creará una zona de juego muy cómoda aumentando el margen de error o, más probablemente, todo lo contrario, es decir, que por allí no se pueda jugar como consecuencia del exceso de "tráfico" de bolas.

Volviendo al ejemplo anterior en el que, después de un par de tiros buenos al pocket nos quedaba en bolo 2, el llamado carry down (es decir, el desplazamiento del aceite hacía la zona de los bolos como consecuencia del arrastre provocado por el pasar de las bolas) puede ser el culpable. Para remediar el cambio en el patrón, un pequeño movimiento hacia la derecha puede ser suficiente para colocarnos de nuevo en el pocket. Hemos de ser conscientes de que esos pequeños ajustes deben ser rápidos y constantes. Si dos tiros seguidos bien hechos no tocan el pocket no debemos obsesionados en buscar la perfección técnica, sino darnos cuenta de que el patrón no es el mismo y que la zona de juego ha cambiado.

Y, aunque nos cueste mucho creerlo, el aceite se mueve muy rápido. Dependiendo de todas las condiciones ambientales ya mencionadas ocurrirá antes o después, pero si añadimos el hecho de 3,4 5 ó 6 personas pueden estar tirando con bolas que absorben mucho aceite el cambio será inminente.

Pruebas hechas por fabricantes de bolas y aceites usando el throbot (la máquina que lanza la bola repitiendo exactamente el mismo tiro siempre) han revelado que el carry down ocurren en tan solo 10 tiros. Esa es la razón de que a menudo, pese a que en las bolas de prueba hayamos encontrado el sitio para jugar cuando empiece la partida la zona de juego haya cambiado. Mucho más si hay televisión o luces potentes cerca, lo que provoca la rápida evaporación del aceite.

Por ello debes moverte con sensatez y, sobre todo deprisa. Si tiras un buen tiro y la bola no toca el pocket no esperes al siguiente y cometas el mismo error, pues en vez de desperdiciar un frame (o cuadro) habrás tirado a la basura dos, y puede que tu adversario no. No lo olvides, aquí, como en los duelos del oeste, el más rápido sobrevive.

Lo más habitual durante el desarrollo de un torneo o una liga es que exista una fase inicial de asentamiento, de evolución del patrón, antes de que las pistas empiecen a subir mucho. Es impostante la diferencia, pues no es lo mismo ajustarse para un patrón en el la bola empieza a subir a 20, 30 ó 40 pies que hacerlo en uno que sigue reaccionando en el mismo lugar que antes pero con mucha más fuerza. Hay que determinar en qué forma se ha movido el aceite y qué tipo de ajuste necesitamos: si cambiar de bola, movernos en la pista, lanzar la bola más dentro, tirar más fuerte, cambiar el giro de muñeca, una combinación de las anteriores, etc. Para ello, observa tu reacción y la de los mismos jugadores de tu pista. Alguien que tira sin efecto no te valdrá para comparar, pero el resto de gente, aunque tiren de forma distinta a tí, sí.

Si tu tiras con mucha curva pero el resto de los compañeros de pista no pero, de repente, a ellos las bolas les suben mucho más que antes estará claro que el efecto en tí será mayor. Y viceversa, si tiras con poco efecto y el resto con mucho y notas que a ellos las bolas no les giran mucho no tiene sentido que intentes tirar tu también por zonas donde la bola no tocará el pocket nunca.

Observa, asimila y reacciona. No tengas miedo, no seas conservador. No abogamos por la insensatez, pero sí por la valentía. Puede que te ajustes y la cagues, pero aprenderás la lección y en el siguiente torneo lo harás mejor. Si nunca te arriesgas, no aprendes, no te lanzas a probar, no conocerás tu propio juego, ni tu material ni podrás comprender nunca la naturaleza de las pistas. ¿Nunca has visto a Norm Duke o a Walter Ray Williams Jr empezar una partida en televisión tirando por el listón 5, hacer strikes y justo después, por las buenas, cambiar de bola e irse a tirar por la flecha 3? Ellos notan la transición, la entienden y reaccionan. Quizás se equivocan sí, pero saben que cuando hay de por medio 50.000 dolares el riesgo merece la pena.

Ellos conocen muy bien su juego, pero quizás tu no, por ello te damos algunas pistas para asegurarnos de cuando las cosas van bien.

a) Mira siempre tu posición de salida en la pista, la posición de llegada en la línea de falta y por dónde pasa tu bola en alguna referencia visual clara (puntos o flechas de la pista, por ejemplo)
b) Compara el resultado (strike bueno, bola corta, bola cargada, pleno pasado, wash out) con los tiros anteriores y preguntate con toda honestidad si el tiro era bueno, regular o malo. Si has hecho un tiro muy malo y la bola se ha pasado mucho quizás puedas repetir la zona buscando algo mejor, pero si en tiro no era demasiado malo y aún así la bola se ha pasado bastante del pocket está claro que no estás en un buen sitio

b) Mira la reacción del resto de jugadores de la misma forma: dónde llegan y por dónde la pasan. Tu sabrás perfectamente viéndolos si han tirado bien o no. Si antes hacían plenos y ahora les ha dejado varias veces el bolo 4 (6 para zurdos) entrando cargada lo más probable es que la transición haya secado la zona y que debas ajustarte tu también viendo lo que va a pasar. Quizás no te haya pasado todavía, pero por lo que ves y notas sabes que es inminente. En ese caso, no lo dudes: ajústate, aunque lleves 2, 3 ó 5 plenos seguidos. El repetir, a sabiendas de que la zona es inestable, puede acarrear un feo split que estropee una buena partida.

La sinceridad en ese momento es fundamental. Si te engañas a tí mismo pensando que estás tirando muy bien y que todo es culpa de la pista no podrás hacer los ajustes correctos. De igual forma, si eres demasiado crítico contigo mismo y piensas que si no das al pocket es porque tiras siempre mal el resultado será igual de catastrófico. Se realista, ni hipercrítico ni mentiroso, y asume que, si hoy, por lo que sea, estás tirando mal pero de forma constante, bastará con buscar el sitio buena en la pista en función de ese fallo.

Como ya hemos dicho, en algunos patrones la transición, el movimiento del aceite es más rápido que en otros. De hecho, en alguna ocasión encontrarás un patrón con un aceite tan particular que las pistas sobre las que juegas cambian de tiro en tiro. Quizás entonces un movimiento en paralelo (es decir, desplazando tanto los pies como la referencia hacia el mismo sitio) sea la solución. Quizás debas mover los pies hacia un lado y deja la referencia quiera o incluso mover los pues hacia un lado y la referencia hacia el otro.

Dejar bolas un poco cortas sistemáticamente indica que deberás moverte un poco hacia la derecha (la izquierda los zurdos) con los pies pero tirando por la misma referencia. Si, en cambio, las bolas se quedan muy cortas, probablemente deberás moverte en paralelo. Un ejemplo.

Imaginemos que tu posición de salida con los pies es en el listón 17 (siempre usamos el interior del pie izquierdo para colocarnos sobre el listón -el pie derecho en zurdos) y que estás buscando tirar por la flecha 2 (listón 10) en paralelo. La bola parece que va bien pero deja el bolo 2 (4 los zurdos) un par de veces porque siempre entra corta. El primer ajuste que no vendría ala cabeza es el de seguir tirando por el mismo listón 10 pero moviendo los pies un poco, hacia el 15. Si todavía fuese insuficiente podríamos buscar zonas más secas por la derecha (15-8) u otras combinaciones.

Las posibles combinaciones son muchas y ya hablaremos de ellas en un artículo específico.

Lo que debe quedar claro es que en competiciones en las que te mueves después de cada partida, sólo tienes 5 tiros en la misma pista. En ese caso es probable que no haya tiempo de ir con sutilezas y probar pequeños ajustes, pues en cuanto quieras probar la segunda cosa ya estarás casi terminando. En ese caso, algunas veces puede ser útil probar ajustes más drásticos. Imaginemos que tiras por la misma zona en la que lo hacías en la partida anterior, tocas al pocket pero entra muy cargada y el 4 cae hacia delante (6 para zurdos). Hemos tenido suerte. Ahora hay dos opciones:

a) Seguir en la misma zona, puesto que, aunque cargada, le hemos dado al pocket y ha sido strike

b) Movernos ligeramente

Nuestro instinto conservador nos dirá: "quieto quieto, vas bien y le has dado al pocket, ha sido casualidad que el 4 cayese así, sigue igual".

En la siguiente bola volvemos a dar al pocket pero.. esta vez sí se queda el 4. Te enfadas por la mala suerte que has tenido! Era un gran tiro, le has dado al pocket, tenía que haber sido pleno. La siguiente caerá seguro, no me voy a mover nada de nada... Y claro,en la siguiente se queda el 4 sí, pero acompañado del 6. La cagaste. Para cuando quieras reaccionar y ajustarte ya no servirá de nada porque la partida ha terminado. Felicidades, podías haber hecho 4 plenos y en su lugar hiciste un pleno, un semipleno (si lo remataste) y un split. Y a saber qué pasó en el último tiro.

Para hacerlo bien debes saber leer las señales. Un 4 cayéndose hacia delante o un bolo 2 al que tira un rebote extraño no son sólo suerte, son mensajes que debes descifrar. Te están diciendo muévete, cambia algo antes de que sea tarde. Y, normalmente, sólo te avisan una vez. Debes ajustarte bien en función de la pista y de los bolos. Muchas veces habrás visto que hay bolos más ligeros que con bolas cortas caen mucho y revientan pero que si metes la bola cargada o muy fuerte tienen de a dejar el 4, el 8 o el 9 ( 6-9 y 8 para zurdos). En ese caso tendrás que hacer un ajuste para lanzar la bola algo menos cargada que de costumbre, buscando el pleno con bola cortita.

En cambio, con bolos duros quizás tengas que buscar bolas más cargadas y potentes. Todo influye a la hora de leer la pista e interpretar los mensajes que nos llegan con la reacción de la bola y la pegada en los bolos.

El mensaje de Rolf Gauger's en Force It To Fail es sabio y agresivo. Teniendo en cuenta que en cada partida hay muy pocos tiros por pista, nuestra filosofía debe ser, claramente, no desperdiciar ninguno. Los mini ajustes pueden estar bien, pero son movimientos defensivos. En el bowling el objetivo es derribar bolos, ir a por ellos, por lo que no queremos jugar a la defensiva, sino pasar al ataque. Haz grandes cambios, ajuses radicales, sin miedo.

Muchas veces pensamos: "Vale, por este sitio no estoy haciendo ningún pleno pero le doy al 1 y voy rematando. Si me muevo puede ser peor y puedo dejar muchos splits, así que quietecito". Pero en vez de eso, lo que deberáis pensar es que sí, no estás haciendo plenos y que si te mueves puede ser peor.. o no, así que vamos a comprobarlo.

Si no te ajustas y sigues en la misma zona sin hacer strikes siempre te quedará la duda de si es por tu culpa o por la zona de juego. En cambio, si te mueves después del primer tiro y funciona te darás cuenta de que no era cosa tuya, sino del sitio. Si por el contrario, el cambio no funciona te darás cuenta de que el fallo quizás era tuyo, pero lo que importa es que lo sabrás enseguida y podrás obrar en consecuencia, por ejemplo volviendo a la zona de antes pero cambiando tu forma de tirar.

No lo dudes. Atrévete.

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