QUÉ ES EL HANDICAP Y CÓMO SE CALCULA

En los bolos, al igual que en otros deportes (como el golf), el handicap es una ayuda extra que se da a los jugadores para tratar de reducir las diferencias de nivel durante las competiciones. Nos explicamos.

Normalmente, un torneo de bolos o una liga, consiste en la disputa de un número determinado de partidas (entre 3 y 6) . Como sabemos, la puntuación en el bowling oscila entre los 0 y los 300 puntos. En un torneo típico en España, los jugadores disputan 6 partidas de bolos clasificándose para las finales los 32, 36, 40, 44, 50 etc primeros clasificados. Es decir, que cada jugador juega seis partidas y los mejores a la suma de bolos totales avanzan a las rondas finales.

Sin embargo, dado que el nivel de los jugadores es muy dispar, se ha introducido la modalidad de handicap. ¿En qué consiste?

La mejor forma de explicarlo es un ejemplo práctico. Al final del año, los organismos responsables (federaciones, asociaciones, etc) establecen siempre un lista de promedios, en los que se incluyen los resultados de cada jugador a lo largo de la temporada.

Tenemos al JUGADOR A que ha jugado todo el año a 190 bolos de promedio, y al JUGADOR B, que ha jugado a 160 de promedio. La diferencia entre ambos es muy notable, y la lógica dice que, de disputarse un torneo, el JUGADOR A ganarían casi siempre. ¿Qué se hace para dar a los competidores menos experimentados opciones? Pues dar a cada jugador una cantidad de bolos extra por partida para disminuir las diferencias. Esos bolos extra por partida que se les da a los participantes es lo que se conoce como handicap.

¿Cómo se calcula el handicap?

El handicap se calcula en función de tres parámetros: el promedio del jugador, el tope máximo de promedio y el porcentaje sobre el promedio que se quiere dar. Es decir:

Lo primero que se decide es qué porcentaje de handicap se da: un 60%, 70% 80%, 90% 100% etc.

Lo segundo que se decide es el promedio máximo sobre el que se calculará el handicap: generalmente siempre ha sido sobre 200 bolos, aunque ahora, en muchos países, se calcual sobre 210 y hasta sobre 220

El cálculo.

Para explicar el cálulo, que es muy sencillo, volvamos al caso del JUGADOR B, que tenía un promedio durante la temporada de 160 bolos. Pongamos también el caso más frecuente, al menos en España, hasta ahora, es decir, que el handicap que se da es del 60% sobre 200.

¿Qué es eso? Pues decir que el handicap es el 60% sobre 200, es decir que al JUGADOR B le darán en cada partida el 60% de la diferencia entre su promedio durante la temporada y 200. Si su promedio es 160, hasta 200 bolos hay 40 palos de diferencia. El 60% de 40 es 24, luego al JUGADOR B, en cada partida del torneo, se le sumarán 24 bolos a lo que él, en realidad, haga.

Bolos y promedios al 60% sobre 200

PROMEDIO
Handicap 60% - 210
Handicap 70% - 210
 
140
36
42
150
30
35
160
24
28
170
18
21
180
12
14
190
6
7
200
0
0

 

Imaginemos que el JUGADOR B hace en un torneo las siguientes partidas: 153, 134, 183, 161, 204, 149

Su resultado real al final del mismo serían: 984 bolos. Pero como su handicap es 24 bolos partida (24x6 =144) , en el torneo el JUGADOR B ha tirado
984 + 144, es decir, 1128 bolos.

El proceso de cálculo siempre es el mismo, lo único que difere es el porcentaje que se usa y el límite de bolos sobre el que se calcula, tanto por arriba, como por abajo. En los torneos, generalmente, se dice que el handicap se calculará haciendo el X % de bolos sobre 200, 210 o 220 y con un máximo de X bolos. Esto es, si tu media durante una temporada es, por ejemplo, de 100 puntos, durante un torneo no tendrás 60 bolos de handicap (200-100 = 100 y el 60% de 100 es 60), sino que, independientemente de lo bajo que sea tu promedio, el máximo handicap que podrás tener en un torneo estará predeterminado. Lo habitual, de hecho, es que el hándicap máximo sea de 36 bolos.

¿Qué ventajas tiene el handicap?

La ventaja principal, claro está, es que reduce las diferencias entre jugadores e iguala el nivel de los diferentes competidores. Ahora mismo, en España, como en muchos países europeos, pero también de otros continentes, la mayoría de los jugadores que disputan los torneos nacionales son jugadores cuyos promedios están lejos de los mejores jugadores.

Hay pocos participantes cuya media, al finalizar el año, sean 200 puntos, pero abudan los de 160. 170 y 180 bolos de promedio. Sin estos jugadores dificilmente se podrían disputar grandes torneos (en participación y en premios) y, si no tuviesen handicap, y por lo tanto opciones de clasificarse para las finales y ganar, esos jugadores no participarían, pues casi nadie está dispuesto a invertir 100, 200, 300 y 400 euros por persona para viajar a otras ciudades a competir sin tener alguna opción de, al menos, clasificarse para las finales.

Por ello, el handicap es necesario.

¿Qué inconveniente tiene el handicap?

Pues el mayor inconveniente es, de hecho, su existencia. En cierto modo, el handicap adultera las competiciones, pues hace que gane no el jugador mejor (es decir, el que objetivamente hace más puntos) sino el que los hace con handicap incluido. Sí, en el golf también hay handicap y en muchos torneos se utiliza, pero los jugadores profesionales no juegan con handicap.

En españa no podemos hablar de nivel profesional, pero existen torneos nacionales y curcuitos de torneos nacionales en los que un grupo notable de jugadores recorren el país disputando torneos, por lo que se trata del nivel más alto de competición y es extraño que, en todo el territorio nacional, sólo haya dos torneos de dinero sin handicap, que son los dos torneos que forman parte del circuito europeo de bowling y en los que participan más jugadores extranjeros que españoles. Salvo esos dos, no hay ninguno.

En países como Francia la búsqueda de jugadores de nivel medio para la disputa de torneos ha llevado a los organizadores a escoger handicaps de hasta el 80% sobre 220. Logran más participantes sí, pero los jugadores de alto nivel ven mermar muy considerablemente sus posibilidades y, por extraño que parezca, se busca la victoria del jugador de menor nivel y perjudicar a los de mayor nivel, pervirtiendo en cierto modo el espírito del deporte.

El siguiente problema del handicap es el cálulo del mismo. Durante años, ha existido un gran problema, como existe en otros países: los jugadores hacen trampa con al handicap o por lo menos juegan con él. Durante mucho tiempo, el handicap se ha calculado sobre el promedio final de toda la temporada, que incluye los resultados en torneos de dinero, las ligas y los campeonatos de equipos. ¿Qué tiene eso de malo? Pues que se han registrado infinidad de casos de jugadores que en las competiciones de equipo y las ligas jugaba intencionadamente por debajo de su nivel para conseguir un handicap elevado y que en los torneos de dinero jugaba muy por encima del mismo, logrando resultados espúrios.

En la actualidad, algún organismo mantiene todavía esa forma de cálculo o usa listas de promedio no actualizadas, por lo que el handicap que se utiliza no se corresponde de facto con la realidad. Sin embargo, otras entidades han creado métodos de cálculo más sofisticados con importantes avances:

- Actualizar los promedios mensualmente o, mejor incluso, después de cada torneo, con lo que el promedio real de esa temporada se corresponde con la realidad

- Utilizar sólo el promedio de los torneos de dinero, donde la gente juega al máximo, pues cuando pagan 70 euros por 6 partidas resulta muy caro jugar mal intencionadamente, descartando las partidas jugadas en ligas o competiciones de equipo.

- Utilizar un sistema progresivo de handicap como en el golf, por el que es muy fácil bajar el handicap después de hacer una gran serie en un torneo pero por el que es muy difícil ganarlo por mal que se juegue (es decir, que si juegas a 220 de promedio puedes perder 6 bolos de handicap de una semana para otra pero si juegas a 100 de promedio sólo puedes subir 1 bolo de handicap).

Por último, otro de los grandes problemas del handicap es que, aunque trata de ser una herramienta para ayudar a los jugadores de menos nivel, de hecho, les acaba perjudicando, pues los jugadores, acostumbrados a tener una ayuda extra por semana, no hacen todo lo posible por mejorar ni se esfuerzan como lo harían si no contasen con él.

El handicap debe ser una pequeña ayuda extra para los que empiezan y tienen menos nivel, pero si se convierte en una costumbre acaba por limitar el potencial de los jugadores. Por desgracia, no es extraño ver en la actualidad a jugadores que intencionadamente pisan el freno durante las clasificatorias para simplementente pasar a la siguiente ronda pero sin tirar demasiados bolos, pues esto acarrearía perder handicap para las siguientes competiciones.

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