LAS NUEVE C'S

Existen distintos artículos de psicología deportivas (y un artículo concreto de Tom Blasco) que hacen referencia a las 9 C's, que son 9 características que definen la fortaleza mental. Nosotros vamos a tratar de explicar en qué consisten esas características, de dónde vienen y en qué forma pueden ayudarnos a mejorar nuestro juego.

Las nueve C's son un conjunto de comportamientos y creencias que salen y hablan de tí mismo, como persona y como jugador. Hablan de tu trabajo, de tu forma de jugar y de cómo interactuas con el entorno, tanto en situaciones cómodas como en la adversidad.

Una persona que es mentalmente fuerte piensa en el próximo torneo como un desafío ante el que crecerse y no como una amenaza ante la que amilanarse. Eso pasa, por ejemplo, cuando la selección nacional de un país se conforma en función de un ránking y ciertos jugadores planean la temporada para eludir los torneos complicados o, directamente, dejan de acudir a competiciones cuando tienen el promedio mínimo asegurado.

Pero no todos son así. Los verdaderos campeones, aunque cautos y sensatos, no evitan los desafíos, sino que los buscan, y para ello, para hacerlo con garantías, necesitan tanto una gran destreza atlética como una preparación psicológica óptima. Aunque no todo el mundo lo sepa, al igual que las habilidades físicas, la solidez mental puede aprenderse y entrenarse mediante unas enseñanzas de calidad y, sobre todo, mucha práctica.

Este artículo forma parte de ese entrenamiento, pues pretende proporcionar una serie de claves sobre las que reflexionar y que sirven para autoevaluarnos. Sin sinceridad no puede haber progreso, por lo que te invitamos a pensar en estas nueve cuestiones, estas nueve C's, y ver qué puedes aprender de ellas.

¿Cuales son las 9 C's?

1ª- CARACTER: el valor y el origen de la fuerza, la reputación, el respeto, la admitación y la felicidad duradera. El caracter se forja con el sacrificio, el dolor y el esfuerzo. El caracter se demuestra con la capacidad que tenemos los seres humanos de superarnos en los momentos más díficiles. Sólo los jugadores de fuerte caracter logran triunfar, pues el talento, sin caracter, conduce siempre a la frustración.

CONSCIENCIA: Es la capacidad para juzgarnos a nosotros mismos en términos morales y sinceros. Si no sabemos de verdad cómo jugamos, qué podemos hacer y qué no podemos no seremos capaces ni de progresar ni ser felices. Si no entrenamos nunca, llevamos 9 meses sin jugar y pretendemos ganar un torneo, la inevitable derrota nos producirá frustración. Hay que saber exactamente en qué punto de nuestro juego estamos y qué objetivos quedan a nuestro alcance.

COMPETITIVIDAD: un verdadero competidor siempre encuentra la forma de ganar. Los buenos comeptidores no se lamentan por los malos tiros, sino que aprenden de ellos. Los quejicas lloran, los ganadores mejoran.

CONFIANZA: los verdaderos atletas siempre piensan en la forma de hacerlo lo mejor posible. No vacilan y no se preguntan si son capaces, porque saben que sí lo son : tienen confianza en ellos mismos. No sufren por lo que no pueden controlar, sino que se centran en lo que sí pueden.

CONTROL: Los mejores deportistas no son los que no tienen nervios, los que no sufren, los que no sienten. Los mejores son los que saben controlar, gestionar y a aprovechar esas emociones. No somos robots ni queremos serlo, somos humanos y aprovechamos lo que eso significa.

COMPROMISO: Los jugadores mentalmente sólidos concentran sus esfuerzos y su energía en sus objetivos y en sus sueños. No necesitan que nadie les anime, les motive o les levante siempre. Ellos se bastan para hacerlo. Entrenan cuando deben, no cuando les apetece. Cuando se cansan, redoblan los esfuerzos. Cuando vacilan, intensifican sus esfuerzos.

COMPOSTURA: Los mejores atletas son aquellos que saben concentrarse y relajarse cuando deben. Controlan sus emociones y no dejan que la adrenalina, la felicidad o la rabia estropeen su trabajo. Saben gritar cuando hay que gritar y callar cuando hay que callar. No dan patadas cuando queda un bolo suelto si todavía pueden ganar, pues siempre hay tiempo para lamentarse. Ganar no siempres es lo primero, saber ganar, sí.

CORAJE: Los Rascadores siempre lo hemos dicho: atrévete. Los jugadores que conocen su juego, su cuerpo y su cabeza son los que se arriesgan cuando deben. Los que cambian de bola aunque lleven 5 plenos seguidos porque saben que, de no hacerlo, el sexto no caería. Los valientes son los que no vacilan si deben cambiar de bola o de línea de juego en la final de un torneo. Son los que no tienen miedo de ir a cursos, de dejarse enseñar, de aprender cosas nuevas y de ponerlas en práctica, aunque les suponga bajar su promedio durante un tiempo. El esfuerzo merece la pena.

9 CONSISTENCIA: La consistencia no es hacerlo todo siempre bien, no es ganar siempre, no es jugar cada día a 220 de media. Eso no es posible. La consistencia es darlo todo siempre. Los jugadores mediocres se vienen abajo cuando las cosas van mal y se rinden. Los ganadores no, dan lo mejor de sí mismos en las peores circunstancias. Cuanto más difíciles están las pistas más se esfuerzan. Cuanto peor reaccionar el cuerpo, más rabia sacan de dentro. Cuanto más lejos está su rival, más se empeñan en reducir la distancia.

La verdadera competicíón, el reto más duro, no está en los 60 pies que van de la línea de falta al final de la pista. La competición está en las 6 pulgadas que van de oreja a oreja. Aprende a competir, disfruta la competición y trabaja tu juego mental.

Planea tu trabajo, Trabaja tu plan.

Los Rascadores